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Perú. Episodio IX. El Lago Titicaca.

Hace mucho tiempo, en una Galaxia muy, muy lejana…

Las jóvenes Jedi continúan sus aventuras por el planeta peruano y, tras la gran experiencia de ayer en el Cañón del Colca, hoy les espera la visita al lago navegable situado a mayor altitud del mundo, el lago Titicaca.

El día comenzaba con incertidumbre. La excursión al lago Titicaca la habían contratado con American Tours desde Arequipa pero nadie se había encargado de informarles sobre la hora de salida. Las chicas recibieron un mensaje la noche anterior preguntando por su alojamiento y respondieron dando el nombre del lugar y preguntando hora de salida. Pero nadie contestó. Ante el desconcierto, interrogaron al recepcionista y este les informó de que los tours de 2 días (que era el que tenían contratado), suelen salir sobre las 7:30 de la mañana. Y con esa única información se fueron a dormir.

Son las 7 cuando están desayunando tranquilamente. De repente, asoma por la puerta un soldado de la Fuerza Imperial preguntando por las jóvenes Jedi. Tiene prisa y dice que llegan tarde a su excursión por el lago Titicaca. Las chicas suben rápidamente a su habitación a por las cosas mientras escuchan al soldado refunfuñar por la tardanza. Por más que tratan de explicarle que nadie les había dicho nada, no les presta atención y lo único que quiere es que se den prisa.

Salen del hotel y entran rápidamente en la nave que las estaba esperando en la puerta. Ya iba llena de gente y, en apenas cinco minutos, se plantan en el puerto de Puno. Las llevaron corriendo hasta su barco correspondiente, en el que solo faltaban ellas y las personas que las acompañaban en la mininave.

Barcas de los Uros
Barcas de los Uros.

Paseo por el Lago Titicaca, Islas Uros.

Apenas 5 kilómetros separan Puno de las Islas Uros. Estas son un conjunto de islas flotantes que construyen las familias que viven allí (aunque dudo de que ya lo hagan). Esta parte del viaje se hace amena. No es muy larga y las vistas son muy bonitas, además de saber que van navegando por el lago navegable a mayor altitud del mundo, el lago Titicaca.

Sobre las 8 y media están en una de las islas. Son varias las que hay visitables y dependiendo del barco que tomes te llevan a una u otra. En esta viven cuatro familias que ya tienen muy a la vista todas las cosas que quieren vender a los turistas. El “jefe” de la isla los reúne a todos en el centro para explicarles cómo las construyen y algunas costumbres y tradiciones de su etnia. La charla es bastante interesante porque usa materiales reales para que la gente conozca cómo elaboran las islas.  Tras esto, “invitan”, previo pago de 10 soles, a todos los asistentes a pasear por el lago en sus barcas tradicionales, también elaboradas por ellos.

Durante el paseo, prueban su banana, que en realidad es una planta blanca llamada totora. Se llama así porque se pela igual que un plátano. Tras aproximadamente media hora, vuelven a la isla, donde terminan de fotografiar esta curiosa forma de vivir.

Paseo por el Lago Titicaca
Paseo por el Lago Titicaca
Nos explican cómo fabrican sus islas
Nos explican cómo fabrican sus islas
Las mujeres hacen a mano los productos que venden
Las mujeres hacen a mano los productos que venden
Pelando la banana
Pelando la banana

Segunda parada, Isla de Taquile.

Son algo más de las 9 cuando están de nuevo en el barco. La visita es muy interesante para conocer cómo vivía esta etnia, pero está enfocadísima al turismo. De hecho, las chicas dudan de que sigan viviendo allí.

Anuncian que la siguiente parada es la isla de Taquile. A las chicas les extraña porque pensaban que esta isla la verían al día siguiente y que irían directamente a Amantani. Con el lío de nombres que llevan, piensan que quizá  son ellas las que están equivocadas, pero aún así, deciden preguntar al droide que las guía. Este les dice que si se quedan a dormir es en Taquile, así que cuando desembarquen, deben coger todas sus cosas y no dejar nada en el barco. Las chicas obedecen. Han tardado más de dos horas en llegar navegando por el lago Titicaca, así que esperan que merezca la pena.

La isla de Taquile no tiene nada que ver con las Uros. Esta es una isla “de verdad”. Bajan del barco y, para llegar a su plaza principal, tienen que subir una inclinada escalera de piedras que, a esas altitudes, cuentan bastante. La subida les lleva una media hora, aunque se hace amena con el preciosa paisaje que las rodea.

Una vez en la plaza principal, lugar más alto de la isla, con más de 3900 metros de altitud es momento de fotos. La plaza en sí no tiene nada de especial, quizá lo mejor sean las vistas al lago.  Una vez todo el grupo en lo alto, el droide los reúne para hablarles sobre la isla.

Vistas del Lago Titicaca desde la plaza de Taquile
Vistas del Lago Titicaca desde la plaza de Taquile
Plaza de Taquile
Plaza de Taquile

Llegan los problemas…

Tras la charla y un pequeño rato por si quieren comprar algo en los establecimientos de la plaza, se dirigen a la otra parte de la plaza para comenzar a bajar. A pocos metros se encuentra el lugar donde comerán. El menú es igual en todos los restaurantes de la isla. Nada de competencia ni siquiera en el precio. Una especie de tortilla francesa y pescado. Puedes pedir una de las dos cosas o la mitad de las dos para probarlas. Las chicas eligen esta última opción y les parece todo riquísimo.

El problema viene a la hora de pagar. Se supone que ellas tenían incluida la comida en la excursión que contrataron. Al igual que una noche en una de las islas. El guía se empeña en que no y ellas piden hablar con el representante. Ellas les enseñan el recibo que tienen en el que aparece la comida incluida y este les dice que hablará con su superior. Ante el desconcierto creado, las chicas preguntan por el lugar donde dormirán. Ya no están tan seguras de querer quedarse a dormir allí. El guía les dice que no ha podido hablar con su superior porque no hay cobertura y que no sabe muy bien dónde tienen que dormir, por lo que las chicas deciden volverse a Puno con la excursión y reclamar su dinero a la empresa American Tours.

Abandonamos Taquile
Abandonamos Taquile
Salida de Taquile
Salida de Taquile
Uno de los embarcaderos de Taquile
Uno de los embarcaderos de Taquile

Balance del día.

Tras casi 3 horas de regreso, llegan de nuevo a Puno. Les toca buscar alojamiento, pues esta noche no la tenían pensado pasar aquí. Dormirán en el mismo lugar que la noche anterior. Lo primero que hacen es ponerse en contacto con la agencia American Tours y explicarles lo ocurrido. Desde el principio. Desde el no saber ni a qué hora venían a por ellas. La agencia se disculpa diciendo que fue un error, que las metieron en el grupo equivocado. Al mismo tiempo, se comprometen a devolverles parte del dinero. Dinero que por más que insistieron y quedaron varias veces con la empresa en que se lo llevarán, nunca llegarán a ver.

Tras un día complicado, las Jedi hacen balace. Las Islas Uros les han gustado mucho, aunque demasiado hecho para el turismo ya. Sin embargo, Taquile piensan que no merece la pena. No es que la isla sea fea, ni mucho menos, pero no vale la pena las más de 2 horas de recorrido para llegar y otras tantas para volver. O eso, o es la mala experiencia que se han traído…

Lago Titicaca
Lago Titicaca

 

Si quieres leer el resto de aventuras por el Perú de nuestras Jedi, pulsa en los siguientes enlaces:

Episodio I. Lima.

Episodio II. Reserva Nacional de Paracas.

Episodio III. Islas Ballestas.

Episodio IV. Huacachina, Ica.

Episodio V. Nazca.

Episodio VI. Arequipa.

Episodio VII. La campiña de Arequipa.

Episodio VIII. El cañón del Colca.

About Irene Saiz Olivares

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