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Leemos. La vuelta de los 25.

Mi madre solía decirme “no gastes tanto dinero en tus viajes y guárdalo para cosas más importantes”. Y digo solía porque ya no lo hace. Porque se ha dado cuenta de que emplear dinero en viajar es mi mejor inversión. Porque lo que aprendes viajando no lo enseña ninguna escuela. Porque viajar te hace no solo conocer lugares increíbles sino personas con estilos de vida muy diferentes a los nuestros. Porque viajar hace que te sensibilices más con el prójimo y que valores más lo que tienes. Porque viajar te hace valorar la suerte, o no, que tienes de haber nacido donde lo has hecho y qué hubiera pasado si lo hubieras hecho en otro lugar. Viajar te hace crecer como persona.

Pero no todo el mundo tiene la posibilidad de visitar esos rincones del planeta para conocer personas que viven tan alejadas de la civilización o luchadores por unos ideales en los que creen hasta morir. Por ello, el libro de La vuelta de los 25 nos cuenta cómo, por ejemplo, viven 25 personas de unos 25 años en 25 rincones diferentes el mundo.

Descubrí este libro hace unos meses y me llamó mucho la atención. ¿Cómo viven los jóvenes en las diferentes partes del mundo? En muchos de esos países, Marc Serena, el protagonista, se introduce entre los pueblos más subdesarrollados. En otros, en capitales de países. Eso es lo de menos. Lo de más, las personas que conoces en el camino, cada una con unos ideales diferentes y distintas formas de ver la vida.
Este es un libro fácil de leer, pues son 25 capítulos, uno por cada país y cada uno totalmente diferente en los que Marc Serena convive con gente de su edad de distintas partes del mundo.

¿Cuáles han sido mis favoritos de La vuelta de los 25?

Sin duda, el capítulo 13 de La vuelta de los 25 fue uno de los que más me llama la atención. Una familia de pescadores de Busuanga, una isla de Filipinas, trabaja duro para mantenerse. Muchos de ellos no han salido nunca de la isla, ni para ir a la capital. El sueño de uno de ellos, poder ir a Disneyworld, en Hong Kong, algo que no saben si algún día conseguirá…

El capítulo 17 se desarrolla en Argentina. Conocemos a un inventor que motiva a los niños a ser creativos. Todos los sábados por la tarde hay talleres donde los niños arman y desarman objetos, donde inventan máquinas nuevas, donde dejan volar su creatividad.

Por último, en el capítulo 21 conocemos a una maestra indígena en Chiapas, México. Pati, la maestra, no sabe si dará clase hasta que no ve aparecer a los niños por la mañana. Muchos se tienen que quedar en casa ayudando o cuidando de sus hermanos.

Leer este libro me ha hecho ponerme en el lugar de otros. En el lugar de personas de mi edad que viven en cualquier remoto punto de este planeta. Personas que luchan por lo que hacen porque es en lo que creen. O quizá porque no han podido ver/tener más posibilidades.

La vuelta de los 25
Fragmento de La vuelta de los 25

About Irene Saiz Olivares

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