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La leyenda del Dragón de Wawel

Me encanta llegar de viaje y que mis niños me pregunten por él. Siempre les traigo una mascota para la clase y, esta vez, desde Cracovia, no podía ser otra que el Dragón de Wawel.

Me pidieron que les contase algo del dragón, así que les conté el comienzo de la leyenda del dragón de Wawel para que ellos contaran con sus palabras el cuento e inventaran el final, ¿queréis leerlos? César nos cuenta el principio de la leyenda y el resto, sus finales inventados.

Cuenta la leyenda que había un castillo con un rey y su hija. En la mazmorra del castillo había un dragón. Por las noches, el dragón salía a matar ovejas. Por las mañana, el pastor no se paraba de quejar y el rey dijo: “¡Ya estoy harto! Quien mate al dragón se casará con mi hija”. Muchos caballeros valientes lo intentaron, pero fallaron. Entonces llegó un zapatero y dijo: “Yo venceré al dragón sin espada ni nada, solo quiero: lana, piedras y azufre”. (César, 9 años).

 
El zapatero puso veneno y piedras en una oveja, lo cosió con lana para que no se notase, y azufre en las demás ovejas, porque al dragón no le gustan las ovejas quemadas, así que se comió la envenenada y murió.Entonces, la princesa y el zapatero se casaron. (Fátima, 9 años).

El zapatero se puso delante de dragón y le puso las piedras en los pies para que no pudiese salir. Después, le puso la lana y, por encima, la pólvora. Al final, quemó la lana y con la pólvora ardió aún más. (Daniela, 8 años)

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Dibujo de Daniela del dragón de Wawel.

El rey le entregó lo necesario. El zapatero fundió las piedras hasta que parecieran piernas de oveja y las pegó al suelo con forma de cuadrilátero pequeño. Con la lana hizo bolas medianas y las pegó encima de las patas. El zapatero tenía un globo a mano, le metió el azufre hasta que no pudiera más e hizo un hueco grande entre la lana para que cupiese el globo. ¡Parecía una oveja de verdad! Cuando se hizo oscuro, el zapatero se escondió y, cuando el dragón quería comerse la oveja falsa, se quemó y no volvió a comer ovejas. (Nicole, 9 años).

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Nicole nos muestra cómo fabricaron la oveja.

Entonces, el zapatero fue a las mazmorras y el dragón se despertó y empezaron a luchar. El dragón atacó echando fuego, el zapatero lo esquivó. Había hecho un zapato con piedras, azufre y lana. Se lo lanzó al dragón y le dio en un ojo. (César, 9 años).

El zapatero mató a una oveja, le metió azufre y piedras en el estómago y cosió la lana por el cuerpo. El dragón, como era muy tonto, se lo zampó y le estalló la barriga. El zapatero se casó con la princesa y fueron muy felices. (Lucía, 9 años).

El rey ordenó que le dieran al chico lo que pidiera. El joven se dispuso a fabricar una oveja con la lana, con la que haría que el dragón saliera. Y así fue, una vez que el dragón salió, el zapatero le lanzó azufre a los ojos y con las piedras lo golpeó hasta matarlo. Así consiguió la mano de la princesa Leonor. (Alfonso, 9 años).

El rey le dio todo lo que pidió y con esas cosas fue a matar al dragón. La lana se la metió en la boca, las piedras se las tiró y con el azufre le quemó todo el cuerpo. El hombre lo mató y se casó con la hija del rey junto al río Vístula. (Laura, 9 años).

Entonces se puso a tirarle azufre y piedra liadas en lana. Y lo mató y se casó con su hija, la princesa. (Sara, 8 años).

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Sara nos dibuja al Dragón de Wawel

El zapatero se fue a la mazmorra y al dragón le tiró piedras en los ojos. Después le tiró el azufre a la boca y lana ardiendo al cuerpo para que se quemase. Después de matarlo, se casó con la heredera y vivieron felices. (Álvaro, 9 años).

En la noche, el zapatero creó una oveja de lana, luego la llenó de azufre. Al día siguiente, el dragón observó a la oveja y se la comió. Devastado por el dolor de garganta y estómago, se acercó al río a beber agua. En ese momento, el zapatero amarró piedras en sus patas y el dragón, sin fuerzas, cayó al río muriéndose ahogado. (Anna Lucía, 9 años).

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La princesa y el zapatero dibujados por Anna Lucía.

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