Inicio / Eslovenia y Croacia / Eslovenia y Croacia. Episodio IV. Naturaleza eslovena.

Eslovenia y Croacia. Episodio IV. Naturaleza eslovena.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Los Jedi continúan sus aventuras por Eslovenia. Tras visitar algunas de sus cuevas más importantes y su preciosa capital, disfrutarán de la naturaleza eslovena con el Lago de Bled, el lago Bohinj, la casacada de Savica y el cañón Vintgar. Por algo al este planeta lo llaman el rincón verde de Europa.

Los chicos han madrugado hoy y, tras desayunar y reponer fuerzas, van a por su Halcón Milenario, que los llevará a conocer la auténtica esencia del planeta esloveno.

Cañón de Vintgar, auténtica naturaleza eslovena.

la naturaleza eslovena
Cañón

El primer sitio al que se dirigen es el cañón de Vintgar, a 65 kilómetros de Liubliana. Aunque llegan temprano, en el aparcamiento hay ya bastantes vehículos. Tras dejar su nave, se dirigen a comprar los tickets, que valen 4 euros la general y 3 si eres estudiante. La cola es de apenas 8 o 10 personas y entran pronto. Aquí, en la entrada, se encuentran los aseos y ya no hay otros hasta el final del recorrido (donde se da la vuelta).

El tramo que se recorre es de 3,2 km, 1.600 metros de ida y otros tanto de vuelta. Puede parecer poco, pero los Jedi tardaron unas 2 horas en hacer el recorrido ya que no había metro en el que no se parasen. El camino es estrecho y va pegado a las altas rocas. Las vistas son absolutamente maravillosas, una de las que más les ha gustado a los chicos de Eslovenia. El río Vintgar se introduce entre montañas dejando un paisaje perfecto.

Una vez recorrido poco más de kilómetro llegan al final del tramo. Se puede seguir pagando otra entrada y saliendo por otro camino, donde se puede ver un poquito más del cañón o volver por el mismo sitio por donde has llegado. Los chicos eligen esta opción porque es la manera más rápida de volver al coche.

Tras deshacer el camino hecho y seguir descubriendo rincones y enfoques que en la ida no habían visto, llegan de nuevo a la entrada. Esta vez la fila es enoooorme. Puede haber perfectamente más de 100 personas esperando para sacar su ticket y el parking está abarrotado. Los chicos agradecen haber madrugado…

p1030463
Recorrido del cañón
tramo del cañón
Tramo del cañón

Subida a la cascada de Savica.

Cascada de SavicaA apenas 40 km se encuentra la cascada de Savica, segunda parada del día. Dejar el Halcón Milenario aparcado les cuesta a los chicos 3 euros y la entrada a esta zona natural 2 euros a cada uno.

Nada más entrar comienzan las escaleras. Son muchas. 557 en concreto. Sí… ¡los jóvenes Jedi las contaron al bajar! Querían asegurarse de que era cierto eso de que son más de 500 escalones… Jajaja. Pero se pasan rápido. Son escalones anchos y grandes que se hacen amenos con el paisaje que tienen alrededor.

Casi sin darse cuenta, después de algo menos de media hora, llegan hasta la cascada. La subida merece la pena. La cascada es tan larga que les cuesta enfocarla con la cámara.

Tras la sesión fotográfica, comienzan el descenso. Mucho más rápido. Hacia abajo cuesta menos y el hambre aprieta. Son casi las 3 de la tarde.

Una vez abajo, ven un chiringuito donde venden bocadillos y perritos calientes. Apuestan por estos últimos a 3,60 euros cada uno. Están bastante buenos, o es que con hambre todo está bueno…

Baño en el Lago Bohinj.

Una vez con el estómago lleno, seguimos descubriendo la naturaleza eslovena. Esta vez el Halcón Milenario se dirige al Lago Bohinj. Se encuentra a apenas 6 kilómetros y los chicos llegan enseguida. La carretera bordea el lago y los Jedi aparcan el Halcón en una zona azul en la que pagan 1,5 euros por un par de horas.

La idea es tumbarse al lado del lago a descansar un poquito y disfrutar de la tranquilidad. Pero, una vez en la orilla del lago, no dudan en volver al Halcón y ponerse el bañador. ¡Es imposible resistirse a un baño! A un baño y a una sesión de fotos en el agua, claro, pues el paisaje es una auténtica pasada.

Los Jedi pasaron ahí las dos siguientes horas y si no llega a ser porque aún les quedaba un buen rato hasta su próximo destino, habrían apurado aún más su estancia. Pero llegaba la hora de partir muy a pesar de todos…

Lago Bohinj
Lago Bohinj

Última parada: Lago de Bled.

Aunque estaba llamada a ser la joya de la corona de la naturaleza eslovena, superar lo de todo el día era muy difícil. No es que el lago de Bled no impresionara a los chicos, es que ya venían tan impresionados del cañón, la cascada y el lago de Bohinj, mucho más natural y menos explotado, que nada podía superar eso.

El lago de Bled es de origen glaciar y cuenta con más de dos kilómetros de longitud, casi uno y medio de ancho y 30 metro de profundidad. Y, en el centro, la famosa isla con la iglesia. La foto más característica de la naturaleza eslovena.

Su intención era coger una barca y acercarse a la isla, pero debido a las horas ya no fue posible. ¡Maldito horario europeo! Hay dos maneras de acercarse a la isla. La primera es en una barca en la que remas tú. Estas van desde 10 a 20 euros la barca, dependiendo de dónde la cojas. Si vas a los embarcaderos más cerca de pueblo son más caros que si te alejas un poco andando. La segunda, en una barca compartida donde te llevan. Estas van desde 11 euros por persona y te dejan 50 minutos en la isla.

lago de Bled
Lago de Bled
castillo
Castillo de Beld

En lo alto de una de las montañas pegada al lago se divisa el castillo de Bled. Cuentan que es bonito verlo al atardecer. Los chicos lo dejaron para la mañana siguiente. Se puede subir andando o en coche. Arriba hay un parking donde poder dejarlo. La entrada cuesta 10 euros y en sí no tiene nada salvo las vistas. Los Jedi se dedicaron a recorrer sus alrededores buscando las mejores vistas del lago de Bled. A la izquierda del castillo hay un pequeño merendero y a la derecha, un camino que conduce a las mejores vistas… eso dicen, porque cuando los chicos quisieron ir estaba cortado por obras.Lago de Bled desde el Castillo

¿Dónde cenar?

Aunque en la calle principal de Bled hay multitud de lugares para cenar, los Jedi eligieron una pizzería que traían apuntada, Pizzería Rustika. Está en dirección al castillo, Riklijeva cesta 13. Tras esta pequeña subida llegarás con más hambre y te estarán más ricas aún las pizzas… jeje. Los chicos recomiendan la pizza que lleva ajo… ¡estaba deliciosa!

Tras llenar el estómago, pusieron rumbo a su alojamiento. Tocaba descansar, acababa el día por esta magnífica naturaleza eslovena y mañana irían a Maribor, última parada de este país.

About Irene Saiz Olivares

Te puede interesar

Alsacia (día 2). Estrasburgo.

Tras el increíble y pintoresco día de ayer, visitando esos pueblos de cuento como Eguisheim, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *