Último viaje – Maki On Road http://makionroad.es Blog de viajes Wed, 11 Apr 2018 22:39:23 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.7.11 Alsacia (día1). Mulhouse, Eguisheim y Obernai. http://makionroad.es/viaje-alsacia-dia1-mulhouse-eguisheim-obernai/ http://makionroad.es/viaje-alsacia-dia1-mulhouse-eguisheim-obernai/#respond Sun, 22 Jan 2017 20:47:07 +0000 http://makionroad.es/?p=1746 Érase una vez una joven llamada Bella que vivía en un pequeño y precioso pueblo francés… Así podría empezar perfectamente el cuento de la Bella y la Bestia. Aunque lo difícil es elegir a cuál de los pueblos de la Alsacia francesa se refiere. Y es que hemos pasado unas auténticas Navidades de Cuento. Mulhouse, de …

La entrada Alsacia (día1). Mulhouse, Eguisheim y Obernai. aparece primero en Maki On Road.

]]>
Érase una vez una joven llamada Bella que vivía en un pequeño y precioso pueblo francés… Así podría empezar perfectamente el cuento de la Bella y la Bestia. Aunque lo difícil es elegir a cuál de los pueblos de la Alsacia francesa se refiere. Y es que hemos pasado unas auténticas Navidades de Cuento.

Mulhouse, de pueblo de paso a grata sorpresa.

Eran las 8:30 de la mañana y ya estábamos desayunando. ¡Qué ganas teníamos de empezar nuestra ruta de pueblos! Anoche llegamos tarde al hotel y solo dio tiempo a un rápido vistazo de Mulhouse y ya nos enamoró. Aunque no había nadie por las calles y las luces estaban ya apagadas (eran las 11 de la noche, como en España, vamos, en plena Navidad), su plaza principal nos había dejado muy buen sabor de boca.

En realidad, hacer noche en Mulhouse había sido más parada táctica que otra cosa. El vuelo llegaba tarde al aeropuerto de Basel – Mulhouse – Freiburg (sí, triple aeropuerto) y este era uno de los pueblos más cercanos. Y, tras habernos dejado boquiabiertos anoche, no podíamos irnos sin visitarlo.

Mulhouse
Mulhouse

Apenas unos minutos antes de la 10 los puestos del mercadillo de la Plaza de la Reunión comenzaban a abrir. En ese momento nos arrepentimos de haber desayunado en el hotel. Solo el olor que salía de algunas casetas ya alimentaba y los trocitos que nos daban a probar de galletitas lo corroboraban.

Las calles estaban aún casi vacías y la noria no estaba en marcha, así que aprovechamos para hacer cientos de fotos. La plaza de Mulhouse es, sin duda, una de las más bonitas de la Alsacia. Con la iglesia en el centro y a sus pies el ya mercadillo navideño, un bonito carrusel y la noria. El Ayuntamiento es de color salmón y en las casitas que cierran la plaza comienza a verse el tipo de fachadas que veremos durante los días siguientes.

Ayuntamiento de Mulhouse
Ayuntamiento de Mulhouse
Plaza de la Reunión de Mulhouse
Plaza de la Reunión de Mulhouse

Mientras hacíamos tiempo a que terminara de abrirse todo el mercadillo y se llenara la plaza de un poco de ambiente, callejeamos por los alrededores de la plaza. Las calles están adornadas de una manera muy coqueta y cada escaparate cuida hasta el más mínimo detalle. Es una pena que aquí acabe la Navidad tan pronto (la mayoría de los mercadillos cierran entre el 26 y el 30 de diciembre).

No queríamos entretenernos mucho, pues aún nos esperaban varias paradas más por esta bonita parte de la Alsacia, así que sobre las 10:30 volvimos al Plaza de la Reunión para verla en todo su esplendor. Ahora sí, los puestos atendían a gente y la noria empezaba a girar. Para mí, uno de los mercadillos navideños más bonitos que había visto nunca, ¿cómo serían los que vendrían el resto de días? ¡Estaba deseando descubrirlos!

Plaza de la Reunión
Plaza de la Reunión

Eguisheim, dentro de un auténtico cuento.

Sin duda, aquí vivían Bella y Gastón. Entrar a este pueblo si que fue introducirse en un auténtico cuento. No recordaba una sensación así desde que estuve en Disneyland. Es más, solo recuerdo esas dos.

Aparcamos el coche en un aparcamiento fuera en los alrededores del pueblo. Está muy bien señalizado y cuesta 3 euros todo el día (no puedes pagar menos). La idea que llevábamos era ir primero a la oficina de turismo y pedir algún mapa y algo de información… No hubo tiempo. Subiendo por la calle que entra al pueblo se me ocurrió mirar hacia la izquierda en el primer cruce… ¡y esa fue nuestra perdición!

Casa típica de Eguisheim
Casa típica de Eguisheim
Callejuelas de Eguisheim
Callejuelas de Eguisheim
Callejuelas de Eguisheim
Callejuelas de Eguisheim

Nadie podía resistir las ganas de introducirse por esas callejuelas estrechas, con casas que parecían de chocolate y vestidas de Navidad. ¡Qué bonito! Una vez dentro de esa calle no fuimos capaces de dejarla. De vez en cuando algún establecimiento con productos caseros asomaba su barra a la calle vendiendo longaniza, galletas o bizcochos. La calle se iba curvando (para darle más encanto aún) y acabamos rodeando el pueblo y, de nuevo, en el lugar de origen. A partir de aquí sí que nos dejamos perder totalmente por sus calles. Tiene como dos especies de plazas, una donde está la iglesia y en la otra, el mercadillo navideño. Este es muy pequeño pero es que en la plaza tampoco cabía más, pues era muy pequeñita.

Entrada principal al mercadillo de navidad
Entrada principal al mercadillo de navidad
Puesto del mercadillo navideño
Puesto del mercadillo navideño

Se acercaba la hora de comer y tras preguntar en un par de sitios donde queríamos probar las famosas tartes flambées, que son como unas pizzas pero con muuuucha cebolla y masa muy finita, estaba todo a rebosar. Era la 1 y queríamos comer en horario europeo, pero iba a ser difícil.

En la parte norte de la ciudad, donde acababa el casco histórico, se encontraba el colegio y, frente a él, un par de restaurantes que daban a la carretera. Aquí tuvimos más suerte y, tras apenas esperar 10 minutos, nos dieron una mesa en un rincón muy acogedor. Se llamaba “A la ville de Nancy”. Estaba decorado con animales muy navideños y del techo colgaban posavasos con dedicatorias en forma de postales. Pedimos tres tartes flambées para los cinco, pues eran bastante grandes, y una ensalada. Salimos a poco más de 10 euros por cabeza.

Tartes Flambées
Tartes Flambées
Posavasos en el techo del restaurante
Posavasos en el techo del restaurante

Tras comer, nos dirigimos al coche “perdiéndonos” de nuevo por el Eguisheim. ¡No queríamos irnos! No sabíamos si el resto de pueblo serían tan maravillosos como este e intentamos alargar nuestra estancia lo máximo posible. Y no, salvo Colmar, este es el pueblo que más nos gustó, sin quitar mérito a los demás, pero es que este fue la joya de la corona de la Alsacia.

Ya montados en el coche, nos pusimos dirección a Obernai, donde llegamos sobre las 16:30. Era nuestra última parada antes de llegar a Estrasburgo aunque ya era casi de noche.

Eguisheim
Eguisheim
Eguisheim
Eguisheim

Obernai y su gran mercado navideño.

En Obernai fue más difícil aparcar. De hecho, lo hicimos en una calle sin mucho tráfico encima de una acera, tal y como había aparcados muchos coches. ¿No dicen que hay que adaptarse al estilo de vida del lugar que visitas? ¡Pues eso hicimos!

Una vez aparcados nos dirigimos al centro del pueblo pero, antes de entrar en él, a mano derecha, queda la muralla. Nos asomamos por curiosidad, pues estaban las tiendas de alrededor (entre ellas una panadería con muy buena pinta) decoradas con luces. Estas nos llevaron hasta cruzar la muralla, también con luces de colores. Fuera del pueblo estaba el mercado navideño. Para entrar, tuvimos que pasar un control de registro de mochila, pues se encontraba en una especie de recinto cerrado pero sin techo. Los puestos del mercadillo eran casi todos de comida: vinos calientes, caramelos y productos típicos.

Mercado de Navidad de Obernai
Mercado de Navidad de Obernai

Tras echar un vistazo, volvimos al pueblo. Ya era de noche y las luces embellecían las calles. En la plaza central, un trenecillo daba vueltas y un enorme árbol de navidad era el foco de todas las fotos. Las casas eran muy parecidas a las de Eguisheim, aunque un poco más grandes. Pero la gran diferencia estaba en sus calles. Eran más anchas y estaban asfaltadas. Pasaban coches continuamente y los establecimientos de la plantas bajas eran de cadenas de tiendas que están ahora de moda. Nada que ver con los puestecillos artesanales del pueblo anterior.

Sobre las 6 de la tarde entraba ya bien el frío, así que tras una pequeña vuelta por el pueblo volvimos al coche y pusimos rumbo a Estrasburgo, donde dormiríamos las dos siguientes noches.

Calle peatonal de Obernai
Calle peatonal de Obernai
Plaza principal de Obernai
Plaza principal de Obernai
Adornos navideños de los pueblos de la Alsacia
Adornos navideños de los pueblos de la Alsacia

De Estrasburgo solo nos dio tiempo a un reconocimiento rápido de su plaza, espectacular con el árbol de Navidad y a cenar en “Les Bons Copains”, un sitio con buena pinta que encontramos en una de las calles cercanas a la Plaza. Consiste en pequeñas tapas para compartir. Pero pequeñas, pequeñas. Aunque estaban muy buenas: mini hamburguesas (más mini que en España), una especie de rollitos de primavera, pan con ajo, queso y tomate, patatas con ajo, wraps… Pagamos algo menos de 60 euros entre los 5, pero vamos, que podríamos haber seguido comiendo un rato más.

Tras esto y un helado del McDonalds (sí, sí, un helado que pedimos para llevar al hotel) nos fuimos a la cama. Mañana nos esperaba Estrasburgo, la capital de la Navidad.

Estrasburgo, capital de la Navidad.
Estrasburgo, capital de la Navidad.

La entrada Alsacia (día1). Mulhouse, Eguisheim y Obernai. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/viaje-alsacia-dia1-mulhouse-eguisheim-obernai/feed/ 0
Perú. Episodio VI. Arequipa. http://makionroad.es/peru-episodio-vi-arequipa/ http://makionroad.es/peru-episodio-vi-arequipa/#respond Sun, 20 Nov 2016 19:25:07 +0000 http://makionroad.es/?p=1521 Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… Las Jedi siguen con sus aventuras por el planeta peruano. Lima, Paracas, Huacachina, Nazca y, esta vez, aterrizan en Arequipa, donde tienen planeado ver el impresionante Monasterio de Santa Catalina y el Cañón del Colca. Aunque las naves Cruz del Sur son bastante cómodas, las chicas …

La entrada Perú. Episodio VI. Arequipa. aparece primero en Maki On Road.

]]>
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Las Jedi siguen con sus aventuras por el planeta peruano. Lima, Paracas, Huacachina, Nazca y, esta vez, aterrizan en Arequipa, donde tienen planeado ver el impresionante Monasterio de Santa Catalina y el Cañón del Colca.

Aunque las naves Cruz del Sur son bastante cómodas, las chicas no han descansado igual que sobre una cama. Cansadas, buscan una nave – taxi que las lleve a su alojamiento en Arequipa. Mientras esperan, escuchan que ha habido un terremoto cerca de la ciudad. Interesadas, preguntan qué ha pasado. La respuesta, terremoto con epicentro en uno de los pueblos del Cañón del Colca. Consecuencias, derrumbe de bastantes casas (construidas en malas condiciones), varios muertos (entre ellos un turista) y el cierre de la carretera que llega hasta allí, carretera que tendrían que coger las Jedi mañana.

Suben a la nave – taxi y tardan algo más de 20 minutos en llegar a su alojamiento. Están celebrando el día de la ciudad de Arequipa y la Plaza de Armas y calles de alrededor están cortadas.

Tras dejar las cosas en la habitación, no pueden resistirse a acercarse a la Plaza de Armas. Una banda toca frente a la catedral y varios grupos vestidos con los trajes típicos de la ciudad bailan y ondean banderas de Arequipa. Tras un rato mirando el espectáculo, parten hacia el Monasterio de Santa Catalina, primera visita de la ciudad.

Festejos del Día de la Ciudad de Arequipa.
Festejos del Día de la Ciudad de Arequipa.
Calles del Monasterio de Arequipa.
Calles del Monasterio de Arequipa.

Monasterio de Santa Catalina en Arequipa.

La palabra que define el Monasterio de Santa Catalina es impresionante. Toda una ciudad dentro de sus muros, cuyas calles tienen nombre de provincias españolas.

El monasterio fue construido en 1579, a menos de 40 años de la llegada de los españoles y albergaba a mujeres de diversos estratos sociales. Eso sí, diferenciando dónde se alojaban. Para las familias que más dinero donaban, mejor era la habitación. Este era un convento de clausura donde las mujeres que ingresaban lo hacían para no volver jamás a su hogar.

La entrada al monasterio cuesta 40 soles. Las chicas pagan la entrada y entraron en una de las obras arquitectónicas religiosas más impresionantes de Perú. Este lugar fascina a todo el mundo, pero para los amantes de la fotografía es un auténtico espectáculo. No solo las plazas con árboles, las callejuelas, fuentes y pintorescos bancos animan a las fotos, sino también sus colores.

La visita al Monasterio de Santa Catalina se puede hacer por tu cuenta o con un guía oficial. En este caso una guía, pues las chicas solo vieron mujeres… Aunque a la entrada les han dado un folleto informativo, deciden que es mejor llevar a alguien que les vaya explicando todo y a quien poder preguntar. El coste es de 10 soles por persona. En este caso, ellas llevan a la guía para ellas solas.

Calles del Monasterio de Arequipa.
Calles del Monasterio de Arequipa.
Patio del Monasterio de Arequipa.
Patio del Monasterio de Arequipa.
Patio del Monasterio de Arequipa.
Patio del Monasterio de Arequipa.
Pequeños rincones del Monasterio.
Pequeños rincones del Monasterio.

Incertidumbre ante la salida al Cañón de Colca.

Tras dos horas recorriendo el Monasterio de Arequipa, las Jedi terminan su visita. Es la hora de comer. De camino a la Plaza de Armas se cruzan con una callejuela estrecha que les llama mucho la atención y deciden asomarse. Queda justo detrás de la catedral y es peatonal. Puede ser un buen lugar para comer. Hay muchas mesas en la calle y, además, en la planta de arriba casi todos los restaurantes tienen terrazas con vistas a la parte de atrás de la catedral.

Catedral de Arequipa
Catedral de Arequipa

Ya con el estómago lleno, se ponen en marcha con la operación “Cañón del Colca”. Y es que la idea principal es salir mañana por la mañana y hacer noche allí, pero con el terremoto las carreteras están cortadas y mañana no saldrá ningún autobús. Tampoco saben decirles si para pasado mañana estarán abiertas ya… Agencia tras agencia todas decían lo mismo. La incertidumbre iba a estar servida hasta mañana a última hora…

Tarde de paseo por Arequipa.

A las 5 de la tarde se abre la catedral para la visita de turistas. La entrada es gratuita y, aunque no es de las más impresionantes que han visto, bien merece una visita. Y, aprovechando que están en la Plaza de Armas y que se acerca la hora de merendar… nada mejor que probar los famosos antojitos de Arequipa. Los de durazno (melocotón) son los que más les gustan, ¡así que repiten!

Y, en la otra esquina de la Plaza de Armas, se encuentra otra iglesia, la Iglesia de la Compañía, también bonita para visitar.

Para terminar la tarde, pues anochece pronto, las Jedi decidieron pasear por las calles aledañas a la Plaza de Armas donde descubrieron el Mercado de San Camilo, muy recomendable y el edificio del Banco de Perú, en la calle Mercaderes, bonita fachada y precioso por dentro.

Plaza de Armas de Arequipa.
Plaza de Armas.
Banco del Perú
Banco del Perú

Ya ha anochecido y las chicas se meten en un bar de la misma calle Mercaderes a tomar algo, Capriccio. Batidos y tartas con una pinta exquisita… Y aquí terminan el día. Para mañana han contratado por 25 soles un bus turístico que las llevará por la campiña de Arequipa.

Si quieres leer el resto de aventuras de las Jedi por el Perú, pincha en las imágenes de abajo.

p1040379

p1040593
4-ica

 

p1040701

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5-nazca

La entrada Perú. Episodio VI. Arequipa. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/peru-episodio-vi-arequipa/feed/ 0
Perú. Episodio V. Nazca. http://makionroad.es/lineas-de-nazca/ http://makionroad.es/lineas-de-nazca/#respond Thu, 03 Nov 2016 21:07:09 +0000 http://makionroad.es/?p=1500 Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… Las Jedi Madián e Irene siguen en el planeta peruano. Tras dejar Lima, Paracas y Huacachina llegan a Nazca con la intención de visitar las Líneas de Nazca. Solo estarán 12 horas en la ciudad pero las aprovecharán al máximo. Son las 11 de la mañana …

La entrada Perú. Episodio V. Nazca. aparece primero en Maki On Road.

]]>
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Las Jedi Madián e Irene siguen en el planeta peruano. Tras dejar Lima, Paracas y Huacachina llegan a Nazca con la intención de visitar las Líneas de Nazca. Solo estarán 12 horas en la ciudad pero las aprovecharán al máximo.

Son las 11 de la mañana cuando las chicas bajan de la nave en la estación de Cruz del Sur de Nazca. El trayecto desde Ica ha durado apenas dos horas y Madián e Irene tienen ganas de conocer uno de los mayores atractivos del Perú: las Líneas de Nazca.

La oficina de la agencia con la que han contratado el vuelo en avioneta, Nazca Lines Fight, se encuentra frente a las estación de autobuses, por lo que la localizan enseguida. Tras poner el regla el papeleo y dejar el equipaje (permiten hacerlo en el hotel de al lado), les dicen que volarán pronto, que estén en la oficina a las 13:oo para, desde allí, dirigirse al aeropuerto.

Con casi dos horas por delante, deciden ir a preguntar cómo poder visitar el resto de atractivos de la ciudad. Les ofrecen tours, pero al comenzar a las 15 horas no les dará tiempo. En la oficina de turismo, les dan una lista de guías oficiales para llamar y negociar precio. Finalmente, deciden contratar un droide guía con una agencia por 90 monedas cada una. Lo ven algo caro, pero el justo tiempo y una llamada que hacen a la oficina del vuelo en la que les dicen que las están esperando porque llegan tarde hace que se decidan.

Salen corriendo mientras miran que su reloj marca las 12:45. Si habían quedado a las 13 horas, ¿qué ha pasado? Les habían dicho mal la hora y llegan tarde, lo que retrasa también el vuelo de otros dos chicos que vuelan con ellas.

Las Líneas de Nazca
Las Líneas de Nazca

Las líneas de Nazca.

Sobre las 14 horas comienza el vuelo. Demasiado protocolo para volar media hora. Pero bueno, son las normas. La compañía con la que vuelan se llama Alas Peruanas. Las avionetas son para seis personas, el droide piloto, el copiloto y cuatro pasajeros, todos con ventanilla.

Con los cascos puestos, las Jedi esperan el despegue. Están deseando ver las Líneas de Nazca. Tantas veces en fotos, en la televisión… ahora serán ellas las que disfruten del espectáculo en directo.

Distintas han sido las teorías sobre la construcción de estas líneas y su razón. Algunos siguen pensando que son simplemente caminos. Otros, centros de adoración. También algunos arqueólogos piensas que fueron construidas por, al menos, dos culturas distintas.

Pero no todo es como esperan… nada más despegar Madián empieza a marearse. La avioneta se mueve de un lado a otro para que desde todas las ventanas se puedan apreciar las Líneas de Nazca. Esto no hace que la Jedi mejore y no le queda otra que coger la bolsa por si acaso…

La primeras Líneas de Nazca cuestan algo de ver. Desde tan alto, no se aprecian tan grandes como esperaban ni están tan claras como parecían. Menos mal que con el ala de la avioneta te van marcando hacia donde tienes que mirar. La ballena, los triángulos, el astronauta, el perro… Las figuras van pasando y los ojos de las chicas se van acostumbrando a lo que tienen que buscar en el suelo. Cada vez las aprecian mejor. Al menos Irene. Madián está deseando que esto acabe. ¡Menudo mareo lleva!

Tras media hora de vuelo, las chicas bajan de la avioneta. Pronto están de vuelta en Nazca. Entran a comer en una franquicia de pollos asados. Deben hacerlo rápido. En algo menos de una hora vendrán a buscarlas para la siguiente actividad.

Las línes de Nazca
El mono.

Las Líneas de Nazca

Las Líneas de Nazca
Las Líneas de Nazca
Las Líneas de Nazca
Las Líneas de Nazca

Excursión por los alrededores de Nazca.

Sobre las 4 una nave-taxi las está esperando en la puerta de la agencia donde han contratado el tour. Van a visitar los atractivos turísticos cercanos a la ciudad. De manera muy rápida, eso sí, pues sobre las 6 anochece.

El primer lugar al que se dirigen es a las Pirámides de Cahuachi. Es el más alejado de todos y, posiblemente, el que más les sorprende. El droide que las lleva les comenta cada parada. Consiste en un conjunto de pirámides de la época pre-inca. Según les explica, solo está excavado una parte, aunque bastante grande. Como suele pasar, no hay dinero para más.

Pirámides
Pirámides

Ya son casi las cinco de la tarde y se dirigen a El Telar de Cantalloc. Son unos geoglifos visibles desde la parte alta de una colina muy fácil de escalar. Su forma dibujada de líneas entrecruzadas sobre la tierra se asemeja a un telar y las espirales a un ovillo de lana. De ahí el nombre.

Telar
Telar

Cerca se sitúan los Acueductos de Cantalloc. Las Jedi se quedan sorprendidas ante estas construcciones hidráulicas en espiral que construyeron los antepasados de los habitantes de Nazca allá por los siglos I-VI d.C. Eran un total de 46 acueductos, de los que se conservan 32 y, algunos, aún en uso.

Acueductos de Cantalloc
Acueductos de Cantalloc
Acueductos de Cantalloc
Acueductos de Cantalloc

 

Por último, y ya anochecido, la nave les lleva a Los Paredones, un centro de control administrativo entre costa y sierra durante el periodo del Inca Túpac Yupanqui.

Paredones
Paredones

Aquí ya no queda ni el guardia imperial que vigila de día. Rápidamente, las Jedi dan una vuelta por la zona. Son las 6 y apenas queda luz. El camino a recorrer está marcado y ellas lo siguen hasta encontrarse de nuevo en la puerta de entrada.
Tras esto, deciden que ya es hora de volver a Nazca y descansar un poco. En teoría, les faltaría por ver los acueducto de Ocongalla pero, ya sin luz, no iban a poder apreciar nada.

Concluye la visita por Nazca.

El droide las deja en una cafetería donde reponen un poco de fuerzas. Después de descansar un poco, avanzan hasta la Plaza de Armas donde esta tarde de domingo hay mucho jaleo. Disfrutan del ambiente, la música y la gente. Cuando empieza a refrescar, se dirigen hacia un bar cercano a la estación de Cruz del Sur. Su nave sale a las 22 horas y, para matar el tiempo, toman una limonada y aprovechan para conectar el móvil.

Toca otra noche de viaje. Mañana estarán en Arequipa, donde les esperan nuevas aventuras.

Si quieres leer los anteriores episodios, pincha sobre las fotos de abajo.

p1040593
p1040701

4-ica

La entrada Perú. Episodio V. Nazca. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/lineas-de-nazca/feed/ 0
Perú. Episodio IV. Huacachina, Ica. http://makionroad.es/peru-episodio-iv-huacachina/ http://makionroad.es/peru-episodio-iv-huacachina/#comments Sun, 09 Oct 2016 20:06:45 +0000 http://makionroad.es/?p=1381 En una galaxia muy, muy lejana… Nuestras Jedi Madián e Irene siguen su ruta por el planeta peruano. Tras los episodios anteriores, en los que visitaron la ciudad de Lima, la Reserva Nacional de Paracas y las Islas Ballestas, llegan a Huacachina, un oasis en pleno desierto. Son las 11 de la mañana y las …

La entrada Perú. Episodio IV. Huacachina, Ica. aparece primero en Maki On Road.

]]>
En una galaxia muy, muy lejana…

Nuestras Jedi Madián e Irene siguen su ruta por el planeta peruano. Tras los episodios anteriores, en los que visitaron la ciudad de Lima, la Reserva Nacional de Paracas y las Islas Ballestas, llegan a Huacachina, un oasis en pleno desierto.

Son las 11 de la mañana y las chicas están en la estación de naves de Cruz del Sur esperando a que llegue la suya. A lo lejos, les saluda R2-CDO, el droide que el día anterior les hizo la visita por la Reserva. Pasan los minutos y desde las taquillas les indican que la ruta va con retraso.

Ya casi las 12 suben a la nave que les llevará hasta Ica. Están deseando llegar porque saben que hoy les esperará un día muy divertido, ¡aventura en el desierto!

Sobre las 13:30 están ya en la estación de Ica. Rápidamente van en busca de la Lanzadera 81572 que las llevará por diez monedas, precio establecido, a Huacachina. Son pocos kilómetros los que separan los dos lugares pero las carreteras son pésimas. Según les comenta el droide conductor de la nave taxi, la calle principal está en obras y tienen que ir rodeando. Poco a poco se van acercando a su destino. Se nota porque ya se van viendo las dunas de arena en la que está inmerso el oasis de Huacachina.

Bonito oasis
Oasis de Huacachina
cusqueña
Cusqueña en una terracita

Llegada al oasis de Huacachina.

La nave las deja en su alojamiento, donde dejan su equipaje y contratan la excursión en buggy que les llevará por el desierto. Cuesta 40 monedas e incluye el paseo en buggy por las dunas, hacer sandboard y una botella de agua. Además, invitan a un pisco sour, bebida típica de este planeta, al finalizar. La actividad comienza a las 15 horas, por lo que deciden ir antes a comer.

El oasis está lleno de restaurantes con terraza. Las chicas tenían mirado uno recomendado en lo blogs y deciden apostar por él. Tampoco tienen mucho tiempo para estar eligiendo. El Nuna Pizza se encuentra casi al final del oasis y tiene unas bonitas vistas. La música y el ambiente acompañan a relajarse. Piden unas pizzas que tardan bastante en traer, pero que están muy buenas. Las acompañan con una Cusqueña y disfrutan del momento.

Aventura por el desierto.

Se aproxima la hora de la excursión y las Jedi vuelven hasta el alojamiento, llamado El Boulevard. De camino, les ofrecen realizar al atardecer una cata de vinos y piscos de la zona por 25 monedas. Las chicas aceptan. Les habían dicho que a partir de las 6 de la tarde la zona se queda muerta. De hecho, hay gente que se va esa misma tarde hacia Nazca. Con la cata, tendrían toda la tarde ocupada.

Como ya viene siendo habitual en el planeta peruano, la actividad comienza con retraso. Cuando llegan, aún están preparando el buggy en el que montarán 10 personas mas el droide conductor. Las chicas se ponen las primeras, quieren vivir la experiencia al máximo.

  • Consejo: llevar pantalón largo. También gafas de sol y si es posible braga del cuello. A la velocidad del buggy la arena puede picar un poco pero, sobre todo, para el sandboard.

Comienza la aventura y el buggy sale disparado por las dunas. La velocidad las pilla por sorpresa y el droide no tiene piedad con las curvas, cuestas y lo que se ponga por delante. El movimiento de la nave es tal que es imposible hacer fotos. No pasa nada, ¡lo están disfrutando a tope!

buggy
El buggy
Salta
¡Salta!

¿Quién se atreve con el sandboard?

De repente, y cuando más rápido parece que van, el buggy frena en seco en el borde de la caída de una duna. Las ruedas delanteras tienen la mitad en el aire. Lo primero que piensan las Jedi es que el droide se ha equivocado de camino… ¡menos mal que ha frenado a tiempo! Pero no, las hacen bajar y coger una tabla de sandboard. “Tenéis que tiraros por ahí. Os espero abajo”. La cara de todos los que allí estaban era de “este está loco, ¿cómo vamos a tirarnos por ahí?”.

Pues sí, lo hicieron. Aunque costó que se lanzara el primero, los demás fueron rápidamente detrás y… ¡alucinante! ¡Les encantó! Fue una experiencia única sentir la velocidad sobre la arena. Una vez lanzadas las diez personas, el buggy baja y las recoge. Subien de nuevo y se ponen camino a otra duna más inclinada aún. Pero ya no había dudas. Todos quieren lanzarse sin pensárselo dos veces. Y se repite la misma jugada.

sandboard
En la sombra se ve la inclinación por la que nos lanzamos con la tabla

Atardecer en las dunas de Huacachina.

Montan de nuevo en el buggy, a toda velocidad, subiendo y bajando dunas. Habían hecho todo el recorrido prácticamente solos. Parecía que las dunas eran solo de ellos. Hasta que llegaron al punto de encuentro para ver el atardecer. Precioso si no llega a ser por eso mismo, la masificación de gente. Aún así, todo está prácticamente en silencio y se respiraba tranquilidad. Fotos, fotos y más fotos hasta que el sol desaparece.

Vemos atardecer en Huacachina
Atardecer en Huacachina
Atardecer en Huacachina.
Atardecer en Huacachina.

La última parada es en lo alto de una duna con vistas al oasis. Como pasaba en la otra, es difícil que las Jedi puedan hacerse alguna fotos sin gente alrededor, pues todos terminan su ruta allí. Tras unos minutos disfrutando del paisaje y haciendo fotografías, todos vuelven al buggy para que les lleve de vuelta El Boulevard, donde probaría el pisco sour. ¡A las chicas les gustó bastante!

Oasis de Hucachina
Oasis de Hucachina

Una de cata de vinos.

Sobre las 18:30, las Jedi ya estan preparadas para la segunda actividad del día. ¡Se van de cata de vinos! Montan en una nave furgoneta con cuatro chicas más, ninguna de la zona. Ya es de noche cuando salen de Huacachina. Pensaban que las bodegas no estarían muy lejos pero se equivocan. Pasaros los minutos y los kilómetros y no parecen llegar. Las chicas se empiezan a extrañar. Ya habían pasado Ica. ¿Dónde están las bodegas? Tras una media hora (con un último tramo con un poco de inquietud) llegan a la primera.

En la parte del bar, los dueños de la primera bodega les muestran diferentes tipos de vinos y piscos, explicándoles cuándo se toma cada uno y se los dan a probar a modo de chupito. Después, y como era de esperar, se los intentan vender.
14600570_10154561059607052_1615706859_o

Tras esto, suben de nuevo a la nave y se dirigen a la segunda bodega. Esta vez el trayecto dura bastante menos. Aquí todo es mucho más raro. La guardia imperial de la bodega pone pegas por entrar. El droide que nos lleva tuvo que negociar el tiempo que pueden estar dentro. Tras cruzar unas palabras consiguen entrar, con la guardia pisándoles los talones todo el tiempo. En esta bodega sí que beben pisco sacado directamente de los barriles. Ven cómo lo almacenan e, incluso, cuáles se pueden mezclar para suavizarlos, pues para las Jedi algunos son demasiado fuertes.

Pasado un tiempo, La Guardia Imperial insiste en que es hora de que se marchen. La bodega da a una especie de discoteca en la que solo te puedes quedar si pagas entrada. Nuestras Jedi estan más por la labor de irse para Huacachina, pero como el resto de la tripulación quiere quedarse un poco más, acceden. Compran una garrafa de pisco y, en un bar se disponen a bebérsela. Las Jedi apenas beben, ya habían probado suficiente.

Sobre las 9:30 de la noche, las jóvenes Jedi ya estan en su habitación. Toca descansar tras este agitado día. Mañana tocará Nazca y sobrevolar sus líneas.

¡Que la fuerza te acompañe!

Dunas
Dunas

¿Quieres leer el resto de aventuras de las jóvenes Jedi por el Perú? ¡Aquí las tienes!

Lima  Reserva Nacional de Paracas

islas Ballestas

La entrada Perú. Episodio IV. Huacachina, Ica. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/peru-episodio-iv-huacachina/feed/ 2
Perú. Episodio III. Islas Ballestas. http://makionroad.es/peru-episodio-iii-islas-ballestas/ http://makionroad.es/peru-episodio-iii-islas-ballestas/#respond Sun, 25 Sep 2016 16:04:26 +0000 http://makionroad.es/?p=1268 Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… Tras la visita de las dos jedi a la Reserva Nacional, continúan su exploración por el planeta peruano. Amanecen en el territorio de Paracas y se disponen a aventurarse hacia las Islas Ballestas nada más y nada menos que para comprobar que las especies que allí viven …

La entrada Perú. Episodio III. Islas Ballestas. aparece primero en Maki On Road.

]]>
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Tras la visita de las dos jedi a la Reserva Nacional, continúan su exploración por el planeta peruano. Amanecen en el territorio de Paracas y se disponen a aventurarse hacia las Islas Ballestas nada más y nada menos que para comprobar que las especies que allí viven siguen estando protegidas.

Son las 7 de la mañana y con las pocas batallas que tuvieron que lidiar nuestras jedi la noche anterior no es necesario que R2-d2 las llame para su nueva misión, llevan despiertas un buen rato. Tras desayunar, alguien toca a la puerta. Desconfiadas, dudan si abrirla. Nadie debe saber que están allí ni cuál es su cometido. ¿Se habrá filtrado la información de su misión en las Islas Ballestas? Miran el reloj. Son cerca de las 8 y se aproxima la hora a la que tienen que estar preparadas. Tras comprobar rápidamente los datos de la persona que se encuentra tras la puerta, deciden abrir. Es el encargado de llevarlas hacia el muelle.

p1040634
Pelícanos en el muelle de Paracas

En poco más de cinco minutos llegan al lugar donde cogerán la nave que navegará por el Pacífico hacia las islas. Sacan de su bolsa de tela las monedas para pagar el viaje. Son 30 soles por el barco y 3 por el uso del muelle. Para entrar a este Parque cobran también 10 soles, pero ellas ya lo pagaron ayer cuando compraron la entrada conjunta de las Islas Ballesta y la Reserva Nacional de Paracas.

Suben a la nave y se sitúan en la parte izquierda. Saben que es la mejor para poder disfrutar de tan espectacular paisaje, pues el barco siempre va rodeando las islas por ese lado. Intentan colocarse en primera fila pero alguien se lo impide. Ellas, recelosas, prefieren no llamar la atención por si se trata de algún espía del Imperio. Se colocan en segunda fila y sacan sus cámaras. Saben que en esta Galaxia la puntualidad no es su fuerte, así que aprovechan el retraso de la nave para cambiar el zoom de sus cámaras, importante para captar bien las imágenes y guardar las pruebas relacionadas con la misión encomendada.

Casi rondando las ocho y media de la mañana despega la nave hacia las Islas Ballestas. El piloto les comenta el tiempo que les llevará llegar a las Islas, aproximadamente media hora.

Durante el trayecto, las jedi Madian e Irene van tan ensimismadas con las aves que se van encontrando y cómo bajan completamente en vertical hacia el mar para cazar a sus presas, que el guía las tiene que avisar de que han llegado al primer punto del recorrido, “El Candelabro”. Se trata de un geoglifo de 120 metros grabado en la roca de la Reserva Nacional de Paracas. Debido al efecto del viento, la imagen nunca se llega a tapar por completo y está siempre visible.

Tras las investigaciones e interrogatorios, las jedi creen que este geoglifo tiene algo que ver con las Líneas de Nazca pero ni se sabe a ciencia cierta ni se conoce su función y significado. Tal vez esta incógnita que no se desvele jamás.

p1040646
El Candelabro

A los pocos minutos de dejar atrás El Candelabro, y mientras las jóvenes jedi aún dan vueltas a sus cabezas acerca de la imagen que acaban de ver, llegan a las Islas Ballestas. Aquí comienza el auténtico espectáculo de animales.

Los piqueros son las primeras aves que se pueden visualizar. De hecho, han podido observan cómo cazan durante todo el trayecto. Al poco, comienzan también a verse las familias de leones marinos sobre las rocas. Se les ve tan a gusto, con esos movimientos tan despreocupados y cuya única preocupación es cómo bajarán hasta el mar y subirán a la roca (algo que a simple vista les parece complicado) que producen hasta envidia. De momento, todo va rodado. Las Islas Ballestas llenas de animales libres y felices.

p1040650
Piqueros en las Islas Ballestas
p1040699
Leones marinos
p1040700
Así de mal están los leones marinos en las Islas Ballestas.

La nave avanza y se van descubriendo nuevos animales. Las siguientes aves que las jedi aprecian son los cormoranes guanay. Dan impresión de animales elegantes, pues por sus colores parecen pingüinos. En las Islas Ballestas se pueden ver miles y miles. Cerca de ellos, también los pelícanos. Estas dos especies junto con los piqueros son las llamadas aves guaneras. La palabra guano viene del quechua huanu, que son las heces de las aves guaneras. Como bien han descubierto las jóvenes, estas heces tienen un gran valor en la zona y se considera uno de los mejores fertilizantes del mundo. Cada cinco años se recoge todo el guano y se usa como fertilizante natural. La última recogida debe de haber sido hace algún tiempo porque el olor que se aprecia es ya bastante fuerte cuando la nave se acerca a las zonas donde más aves hay.

p1040706
Elegantes cormoranes.
p1040711
Miles de cormoranes en las Islas Ballestas
p1040678
Pelícanos

Por último, lo más esperado como siempre al final… ¡los pingüinos! Sí, sí, aunque parezca increíble hay pingüinos en las Islas Ballestas. Sí, sí, en el desierto y con temperaturas en invierno que rondan los 20º. El pingüino de Humboldt ha reducido su capa de grasa para poder vivir en zonas con altas temperaturas. Esta especie tan rara es la que nuestras jedi han venido a proteger. Se encuentra en peligro de extinción por la pesca masiva por parte del ser humano, lo que hace que se reduzca su alimento. También la recogida del guano ha hecho que cada vez tengan menos material para fabricar sus nidos.

p1040677
Pingüinos en el desierto.
p1040668
Los pingüinos buscan el mar

De momento, como medida de prevención, investigadores y autoridades del planeta peruano han decretado la zona como un área protegida. Las jóvenes jedi creen que dejan a estos animales en buenas manos. Su misión ha sido llevada a cabo en el más alto secreto y ha sido un éxito.

¡Que la fuerza os acompañe!

 

p1040705

¿Queréis leer el resto de las aventuras de las jóvenes Jedi por el Perú? ¡Aquí las tenéis!

Lima  Reserva Nacional de Paracas

La entrada Perú. Episodio III. Islas Ballestas. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/peru-episodio-iii-islas-ballestas/feed/ 0
Perú. Episodio II. Reserva Nacional de Paracas. http://makionroad.es/la-joya-la-reserva-nacional-de-paracas/ http://makionroad.es/la-joya-la-reserva-nacional-de-paracas/#respond Tue, 13 Sep 2016 22:31:21 +0000 http://makionroad.es/?p=1241 Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… Las jedi Madián e Irene, en su viaje por el planeta peruano, han dejado el territorio de Lima y se dirigen a Paracas. Allí visitarán la Reserva Nacional de Paracas con una misión: descubrir por qué ha bajado la población de leones marinos y aves en la …

La entrada Perú. Episodio II. Reserva Nacional de Paracas. aparece primero en Maki On Road.

]]>
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Las jedi Madián e Irene, en su viaje por el planeta peruano, han dejado el territorio de Lima y se dirigen a Paracas. Allí visitarán la Reserva Nacional de Paracas con una misión: descubrir por qué ha bajado la población de leones marinos y aves en la zona.

El droide R2-CDO (Ricardo para los habitantes del planeta peruano) ya espera sobre las 11 de la mañana a las jóvenes jedi en la estación de autobuses de Cruz del Sur. Se trata de una expedición privada que llevará a las chicas por el desierto en busca de lugares insólitos y de respuestas a una gran incógnita: ¿por qué ha descendido el número de leones marinos y de aves en la Reserva Nacional de Paracas?

En cuanto recogen sus pertenencias en las taquillas se suben a la nave dirigida por R2-CDO. Madián e Irene llevaban meses leyendo en otros blogs jedi para encontrar un droide fiable que las internara en esta aventura. Saben que el Imperio está al acecho y, probablemente, detrás de la catástrofe ocurrida en la Reserva. Por eso, decidieron contratar a R2-CDO por 60 soles cada una. Un droide perfectamente configurado para proporcionar datos y curiosidades acerca de esta maravilla de desierto.

En pocos minutos están a las puertas de la Reserva, en la que pagan 15 soles por una entrada conjunta para esta y las Islas Ballestas. Si as compran por separado, son 10 soles la entrada a cada lugar.

Una vez dentro, comienza la misión. El paisaje es espectacular, a las chicas le recuerda a Tatooine. Y, de momento, estás solas. No se ve a nadie por los alrededores. Desean que continúe así…

p1040471
Reserva Nacional de Paracas

Durante el trayecto, las jedi van escuchando atentamente lo que les cuenta R2-CDO. Les cuenta que el nombre de Paracas viene dado por el origen quechua de dos palabras: Para= lluvia y Acca= arena. Literalmente lluvias de arena que son producidas por los fuertes vientos de la tarde, donde llegan a soplar hasta a 50 Km/hora. Esta mañana, el día está nublado. Al principio, lo lamentaron, pero el droide les dijo que era mejor así para ver la Reserva pues cuando está despejado es cuando se levantan los fuertes vientos.

Las jedi saben que esta Reserva Nacional de Paracas es una joya muy poco explotada. Tanto por los paisajes tan diferentes que se ven como por la naturaleza que esconde. Sin ir más lejos, las carreteras por las que discurre la nave en la Reserva son de sal. Sí, sí, ¡de sal! Aunque parecen de asfalto por el continuo roce de los neumáticos de los vehículos de los humanos. Pero no solo eso, la Reserva Nacional de Paracas es un desierto pegado al mar ¿Cuántas veces podemos ver eso?

p1040478
Sí, sí, esta carretera de la Reserva Nacional de Paracas es de sal…

 

La misión de las jóvenes por Reserva Nacional de Paracas es, en realidad, una expedición al desierto. Durante el trayecto, van descubriendo fósiles y el droide les reproduce cómo habían llegado hasta allí hace millones de años. Y es que los límites del mar no siempre han sido los mismos. Subidas en la nave, recorrern gran parte del desierto parando en varios lugares muuuuy fotogénicos donde les explica las cosas con más detalle. Poco antes de llegar a Lagunillas, deciden pararse y observar el pueblo pesquero a lo lejos, con una vista panorámica preciosa. Deciden no acercarse, pues allí suelen ir a comer los soldados de la Primera Orden y conviene que no sospechen que están por allí.

p1040465

p1040539

 

 

 

 

 

 

p1040544
Lagunillas

Pero, sin duda, el destino último de la misión son las playas. R2-CDO las dirige a las tres más conocidas. La primera, Playa del Diablo, donde las olas rompen con fuerza y hace un viento del… ¡diablo! Cientos de aves sobrevuelan el mar. Por el momento, aquí está todo como debe de estar.

La segunda, Playa Yumaque, la única a la que podemos bajar, está llena de fósiles. Todo un tesoro para los paleontólogos. Los pájaros se acercan hasta la orilla del mar para alimentarse. Todo parece estar correctamente.

Y, la más espectacular de todas, la Playa Roja. Aquí los amantes de la fotografía tienen para tirarse un buen rato… El único “pero” es ese cielo nublado permanente que no deja asomar ni una chispa de azul. Aquí también se puede observar la fauna de la zona. Todo parece correcto. ¿Por qué nos llegó entonces el aviso de emergencia? ¿Les habrá informado mal la República?

p1040507
Playa del Diablo
p1040529
Playa Yumaque, tesoro de fósiles.

 

 

 

 

 

 

 

p1040550
Playa Roja. Espectacular.

Los tres se dirigen de nuevo a la nave. Encienden todos los dispositivos y pantallas con GPS para ver qué rincón se les ha escapado. De repente, R2-CDO da con él: ¡La Catedral! Rápidamente se dirigen hacia allí. Está a pocos kilómetros. Al llegar al punto que indica el mapa, bajan de la nave y andan unos pocos metros. Allí está la catástrofe. Donde antes estaba “La Catedral”, llamada así por su similitud a Las Catedrales de Galicia, ya solo quedan rocas rotas. Del arco, que servía de hogar a muchos animales, ya no queda nada.

Las investigaciones de las chicas las llevan a descubrir la causa de este derrumbe. Durante la lucha que tuvo lugar en 2007 entre la República y el Imperio, hubo grandes ataques cerca de la zona. Uno de ellos produjo un terremoto cuyo epicentro fue justo enfrente de La Catedral y esta se derrumbó. Se encontraron animales muertos, como leones marinos, y muchos de ellos perdieron su hogar. Ahora solo se conserva un trozo, sin el arco, y una foto donde nos muestra cómo fue.

p1040514
Al fondo, lo que queda de La Catedral

La Catedral se encuentra dentro de la Reserva Nacional de Paracas, por lo que las jedi quedaron más tranquilas. Según R2-CDO, se encuentra muy vigilado y se protege toda la fauna de la zona. Los animales, buscaron otro lugares de protección y todo ha vuelto a la normalidad.

La misión llevó a las chicas unas 3 horas y recorrieron aproximadamente 50 kilómetros. Como medida de protección el droide dejó a las jedi en su alojamiento. Por si a alguien le interesa, ellas nos han dejado los datos de Ricardo, R-CDO para nosotros.

Ricardo Hernandez Morales
Número de teléfono 945502551 Email ricardo270159@hotmail.com

Consejos JEDI: ¿Qué llevar para la expedición?

  • Una chaqueta, sea verano o invierno. El viento sopla fuerte y si no lo hace es porque está nublado…
  • Bastante agua. ¡Estás en el desierto! Jaja. Tres horas de tour dan para que te dé sed y no hay ningún lugar para poder beber.
  • Tu cámara de fotos. Supongo que no es necesario decirlo… ¡Pero es que es un lugar taaaan bonito!

¡Que la fuerza os acompañe!

 

p1040612

¿Quieres conocer el resto de aventuras de las jóvenes Jedi por el Perú? ¡Aquí las tienes!

Lima  Islas Ballestas

La entrada Perú. Episodio II. Reserva Nacional de Paracas. aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/la-joya-la-reserva-nacional-de-paracas/feed/ 0
Perú. Episodio I. Lima http://makionroad.es/24-horas-en-lima/ http://makionroad.es/24-horas-en-lima/#respond Wed, 07 Sep 2016 16:47:13 +0000 http://makionroad.es/?p=1200 Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… Madián e Irene son dos jóvenes jedi a las que les gusta viajar por la galaxia. Esta vez visitarán el planeta peruano y comenzarán con su capital, Lima. En su primera toma de contacto con estas tierras, y mientras se preparan para las aventuras que se …

La entrada Perú. Episodio I. Lima aparece primero en Maki On Road.

]]>
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Madián e Irene son dos jóvenes jedi a las que les gusta viajar por la galaxia. Esta vez visitarán el planeta peruano y comenzarán con su capital, Lima. En su primera toma de contacto con estas tierras, y mientras se preparan para las aventuras que se les vienen encima, nos mostrarán un poquito de esta ciudad y cómo sobrevivir a ella.

Su nave llegaba bien tempranito. Viajan directamente desde Madrid con LAN y ambas coinciden en que, junto con el Halcón Milenario, es de las naves más cómodas en las que han viajado. Pasarán 24 horas en Lima. Lo justo para organizar sus misiones por este planeta y empezar a conocer a sus gentes. Es 11 de agosto de 2016 y aún no ha amanecido en la capital peruana, pero acaba de comenzar su aventura por el Perú.

Han sido avisadas de que la ciudad no es muy segura y podría estar repleta de soldados de la Primera Orden. Eso hace que vayan ojos avizor por todos los lugares que pisan. Aunque lo más importante es no salirse de las zonas más seguras de Lima. Una de las normas básicas que llevan apuntadas es no coger naves por la calle sin ser cntratadas antes, incluido en el aeropuerto.

Tras dejar su ligero equipaje en la casa donde harán noche, las jedi se dirigen a coger la navebús de la línea azul. Este atraviesa casi toda la ciudad por la Avenida Arequipa, que más al norte pasa a llamarse Wilson y, por último, Tacna.  Nada más subir piden al conductor que las avise en la parada más próxima a la Plaza de Armas. No les gusta mucho la mirada que este les echa. Parece que está pensando “sí, bueno, ya veremos si me acuerdo…”

No muy convencidas, deciden sacar la máquina localizadora que les regaló el maestro Obi Wan. Con ella van siguiendo el recorrido que realizan con su mapa interactivo. Pronto se dan cuenta de que han pasado la Plaza y se alejan del centro histórico. Llevan un rato analizando al conductor y sus sospechas se confirman. Se trata un soldado de la Primera Orden que intentará llevarlas lo más lejos del centro,quién sabe si hacia la Estrella de la Muerte.

Disimuladamente, entre el tumulto de gente, pulsan el botón de parada y, en cuanto se abren las puertas salen disparadas a la calle sin mirar hacia atrás. Esa vez se han escapado por los pelos. A la próxima deberán estar más atentas.

El primer lugar de toma de contacto de las jedi es la Plaza de Armas. Es la primera de las muchas que verán a lo largo de todas las grandes ciudades del país. Casi todas están rodeadas por la catedral y el ayuntamiento. Así pasa en gran parte de las plazas del planeta español de la misma época, señal de que fueron los españoles los autores.

P1040385
Plaza de Armas y Palacio de Gobierno.

La Plaza de Armas es punto de reunión de los habitantes de la ciudad y siempre está llena de gente. En sus alrededores no solo se encuentra la Catedral y la Municipalidad de Lima sino también el Palacio Arzobispal, el Palacio de Gobierno y el Palacio de la Unión.

Las dos jedi se dirigen a la Catedral. La entrada cuesta 10 soles por persona. También se puede comprar un pack junto con la entrada al Palacio Arzobispal. Las chicas no tienen tiempo de ver este segundo edificio, el deber las llama, así que solo sacan la entrada a la Catedral.

Una vez dentro, las jóvenes contratan un droide para que les explique todo acerca de la catedral de Lima. El coste es voluntario y el grupo era de apenas 6 u 8 personas. Es la mejor manera de adentrarse y empezar a conocer la historia de esta ciudad y, más a grandes rasgos, del planeta peruano.

La catedral es bastante grande y a las chicas les sorprende descubrir que está hecha completamente de madera, aunque a simple vista no se vea. Al salir hacia la parte de los baños y las tiendas, se puede apreciar una parte que tienen abierta donde se ve el interior de madera de esta gran construcción.

Las jóvenes siguen al droide por la catedral y, lo primero que les muestran es la sala que le tienen dedicada a Francisco Pizarro. Según cuentan, allí están sus restos. Choca bastante comprobar que, en cuanto los peruanos empiezan a hablar, se nota su forma de ver la llegada de los españoles al país. Como en todo, hay para todos los gustos. Por eso, el tenerle una sala dedicada a Pizarro les resulta algo extraño.

Tras más de una hora descubriendo todos los rincones del edificio, guían a las chicas hasta las catacumbas situadas bajo la catedral. No son las más grandes de la ciudad de Lima. Estas se encuentran en la Basílica y Convento de San Francisco, con más de 70000 cadáveres. Sin embargo, les bastan para hacerse una idea de cómo eran. De repente, notan un escalofrío. Demasiados cadáveres a la vista. Ya es hora de salir y respirar un poco de aire fresco.

P1040381
Catedral de Lima
P1040377
Catedral de Lima
P1040401
Basílica y Convento de San Francisco.

Son las 11:45 y se empieza a oír una música que proviene del Palacio de Gobierno. Avisa de que en pocos minutos comenzaría el cambio de guardia. Las chicas intentan acercarse a las verjas para poder verlo bien pero son ya demasiadas las personas aglomeradas en los alrededores de la puerta y la vista no es muy buena. Tras dudar, deciden volver sobre sus pasos de nuevo a la Plaza de Armas. Desde el borde de la carretera se podrá apreciar mejor. La policía anda cerca y corta el tráfico para que la gente pueda cruzar sin problemas. Una vez subidas al bordillo, ya al menos “intuyen” el cambio de guardia.

El Convento de Santo Domingo queda cerca de la Plaza de Armas. Es, quizá, la visita más especial de la ciudad. Aquí viven los dominicos. Buscan en un saquito de tela que usan para guardar las monedas y cuentan hasta los 7 soles que cuesta la entrada de cada una.

Aquí también les espera un droide que las guiará por todas las partes del convento que son visitables. Pasean por los patios, preciosos, la biblioteca y las guarda muchas referencias (entre ellas la tumba) de Santa Rosa de Lima, primera santa de América. Si se está más interesado en esta santa, se puede visitar también el Santuario de Santa Rosa de Lima, a escasas cuatro cuadras de aquí. Por último, no desaprovechan la oportunidad de ver la ciudad desde lo alto y suben a la torre. Son 135 escalones . Las vistas no son nada del otro mundo. Pero no les viene mal a las jedi echar una ojeada desde arriba y orientarse un poco. No iba a ser la primera ver que tuvieran  que salir corriendo y conviene observar los puntos estratégicos de la ciudad de Lima.

P1040423
Convento de Santo Domingo
P1040429
Convento de Santo Domingo

Se acerca la hora de comer. Las jóvenes jedi deben buscar algún lugar para comer, descansar y seguir planificando el resto del día. Desde la Plaza de Armas, de frente a la catedral sale una calle peatonal donde, a lo lejos, se ven algunas terrazas. Tras echar un vistazo, eligen el restaurante Perú Gourmet. Dos Cordon Blue y otras tantas Cusqueñas. Nada mejor para reponer fuerzas.

Después de comer pusieron rumbo al barrio de Miraflores. Se sitúa al sur de la ciudad y habían oído que era uno de los más seguros y animados. De nuevo, suben a la navebús de la línea azul. El plan era llegar hasta el Parque del Amor, lugar idóneo para ver el atardecer, y luego volver al piso. Allí habían quedado a las 7 con unos amigos para ir a cenar. Pero parece ser que el Imperio quiere evitar que lleguen a su cita. No hay manera de avanzar. Son apenas 10 km los que las separan del Parque del Amor pero tardan diez minutos en hacer cada kilómetro.

Tras ver todas las dificultades que pone el tráfico para llegar a su destino y tras más de una hora en la navebús azul, deciden bajarse en el Parque Kennedy. Es el epicentro del movido barrio de Miraflores. El parque Kennedy está abarrotado de gente (cazando Droides con sus móviles, todo hay que decirlo). Las calles están llenas de restaurantes con sus terrazas, pequeñas librerías abarrotadas de libros… ¡Qué gusto pasear por aquí!

Pronto comenzaría a anochecer y el maestro Obi Wan les había dicho que era peligroso estar en la calle. Rápidamente, buscan la manera del volver a casa. Por recomendación del droide de la oficina de turismo, las jedi montan en una mini combi que va por las calles recogiendo y dejando gente. De lo más autóctono, pues va con la puerta abierta y no caben más de 10 personas (aunque en algún momento iba alguno más). Una vez en casa, reciben una llamada del maestro jedi. Las avisa del riesgo que acaban de correr al subir en estas naves. Otra imprudencia más. Las chicas volvieron a tener suerte.

Se acerca la hora de cenar. Las jóvenes esperan a que unos compañeros jedi del otro planeta español que viven aquí vengan a recogerlas. Tras montar en su nave, se dirigen al barrio de Barranco. No hay mejor lugar para despedir el día y la ciudad. La noche y sus luces hacen este barrio muy acogedor. Para cenar eligen la terraza de arriba de un restaurante con vistas al mar, La Posada del Mirador. Los jedi se despiden del día con ceviche, anticucho, inka cola y unas cusqueña.

Y pronto a casa, que mañana comienza la auténtica aventura.

¡Que la fuerza os acompañe!

P1040380
Plaza de Armas de Lima

¿Quieres conoces más aventuras de las jóvenes Jedi por el Perú? ¡Aquí las tienes!

Reserva Nacional de Paracas

Islas Ballestas

La entrada Perú. Episodio I. Lima aparece primero en Maki On Road.

]]>
http://makionroad.es/24-horas-en-lima/feed/ 0